Santoral 15 de Octubre

DOMINGO 15

SANTA TERESA DE JESÚS, virgen y doctora de la Iglesia (1515-1582), cuyo nombre era Teresa Sánchez de Cepeda Dávila y Ahumada, fue una monja, mística y escritora española, conocida como Santa Teresa de Ávila. Fue una figura clave de la reforma religiosa en España, fundando la Orden de Carmelitas Descalzos, buscando el rigor y la oración interior en la vida monástica. Es considerada una de las cumbres de la mística española y fue proclamada primera mujer Doctora de la Iglesia Católica en 1970.

SANTA MAGDALENA DE NAGASAKI, gentilicio de Magdala, población de Galilea (1611-1634). Virgen y mártir. Nativa de Nagasaki, Japón, sus padres fueron inmolados en aras de la fe. Su amor a Jesús le movió a hacer voto privado de consagración a Dios y prometió que no tendría otra madre que María. En 1624 se relacionó con los sacerdotes agustinos recoletos los beatos Francisco de Jesús y Vicente de San Antonio -martirizados en Nagasaki el año de 1629-, quienes fueron sus guías espirituales. Se afilió como Terciaria con los agustinos y, tiempo después, con los dominicos. En 1629 se recrudeció la persecución contra los cristianos y la joven huyó a las montañas, ahí catequizó, ayudó a otros refugiados, al mismo tiempo que cuidó a niños, enfermos y ancianos e impartió el Sacramento del Bautismo. En 1634, al conocer de la captura e inminente muerte de su director espiritual san Jordán de Ansalone (17 de noviembre), se dirigió ante las paganas autoridades donde manifestó su fe. Fue sometida a tormentos y vejaciones sin que se pudiera lograr que abjurara. Se le condenó a la «pena de la horca y la hoya». El suplicio consistía en colgar de una horca por los pies al torturado sobre un hoyo, con la mitad de su cuerpo metido en él. Al agujero lo cerraban con tablones ajustados a la cintura del mártir (como si fuera un cepo); así permanecía la víctima varios días hasta que la congestión le hacía morir. Magdalena soportó 13 días el suplicio; finalmente, durante una tormenta, el agujero se inundó y murió ahogada. Su cuerpo fue quemado y sus cenizas arrojadas al mar. Fue canonizada con el grupo de san Lorenzo Ruiz (29 de septiembre) por san Juan Pablo II (1978-2005; 22 de octubre). En la Cruz está la vida de Santa Teresa de Jesús (Fragmento). En la cruz está la vida y el consuelo y ella sola es el camino para el cielo. En la cruz está «el Señor de cielo y tierra», y el gozar de mucha paz, aunque haya guerra. Todos los males destierra en este suelo y ella sola es el camino para el cielo.

Santa Tecla de Kitzingen, abadesa.