MARTES 16 Nuestra Señora del Carmen [En la República Mexicana]
Blanco MR, pp. 787 (774) Y 913 (905) / Lecc. II, p. 564
Otros santos: Andrés de Soveral, presbítero y Domingo Carvalho, laico, mártires; María Magdalena Pastel, virgen fundadora. Beata María Guadalupe Ortiz de Landázuri, laica del Opus Dei.
SANTA MARÍA VIRGEN DEL MONTE CARMELO, del hebreo: «viña de Dios» (siglo XIII). La advocación mariana que indica hoy el Santoral proviene de la revelación al monje san Simón Stock (mayo 16) en el Monte Carmelo, Palestina (actual Israel), donde se ubicó en esa época un monasterio que a la postre tomó el nombre de Carmelita, suceso ocurrido el 16 de julio de 1251. El propio religioso comunicó a los frailes y a la feligresía que la aparición, a la que se le dio el nombre de Virgen del Monte Carmelo o del Carmen, le reveló la promesa de salvación a quienes siendo buenos cristianos llevasen en el cuello su escapulario (del latín, scápula, «hombro»). Esta conmemoración se inició en el citado monasterio a partir de 1322. El Pontífice Sixto V (1585-1590) la aprobó en 1587, y en 1726 Benedicto XIII (1724-1730) la extendió a la Iglesia universal, fijando en esta fecha su memoria anual. Iconografia: María Santísima de pie, ataviada con hábito color café, adoptado por la Orden del Monte Carmelo, y manto color marfil; porta en el brazo izquierdo a su Divino Niño; ambos están coronados. Con su mano derecha nos ofrece el Escapulario color café con el monograma AM (Ave María), bordado en hilo dorado. La imagen se encuentra sobre el citado monte y sobre éste una cruz. Esta advocación es efectiva intercesora a fin de que las ánimas que se encuentran en el Purgatorio pasen a la gloria celestial; además, es protectora contra las enfermedades contagiosas y en los percances de la naturaleza. Jaculatoria a la Virgen del Carmen: «Pues eres nuestra abogada y medianera con Dios, ¡Ruega Señora por nos, Virgen del Monte Carmelo!».