Santoral 17 de Junio

LUNES 17

Verde / Blanco Feria, Misa por la Iglesia particular MR, p. 1095 (1087) / Lecc. II, p. 448

Otros santos: Blasto y Diógenes de Roma, mártires; Hervé o Herveo, ermitaño; Avito de Micy, abad; Teresa de Portugal, reina y religiosa cisterciense. Beato José María Cassant, presbítero cisterciense.

SAN HERVEO O HERVÉ, del bretón «activo en el combate (ca. 575). Ermitaño. Sus padres eran los santos Rivanona (Rivanonne; 19 de junio), y el poeta irlandés Hyvarninon (5 de diciembre); ambos modelos de virtudes cristianas, quienes habían hecho voto de castidad. Hyvarninon radicaba en Francia y decidió volver a Inglaterra; antes de partir, en un sueño se le apareció una joven, quien dijo que sería su esposa; la visión se repitió varias veces; hasta que un ángel le señaló que una joven llamada Rivanonne tenía el mismo sueño de forma simultánea; que ambos se encontrarían, debían casarse y engendrarían un hijo, el cual sería santo. En la noche nupcial la joven imploró: «Si es un niño, le pido a Dios que nunca pueda ver la falsedad y los engaños del mundo». Radicando en Lanrioul, nació invidente Hervé. Cinco años después murió su padre y su madre se encargó de instruirle en la fe. El pequeño a esa edad ya recitaba todos los salmos y entonaba diversos cantos de alabanza. Dos años más tarde Rivanona confió al pequeño a unos monjes y se retiró a vivir en un convento. Hervé era hábil para la poesía y la música; los hagiógrafos coinciden en señalar que «era ciego, pero cantaba con alegría las maravillas del paraíso». Al crecer, buscó a su madre y juntos se retiraron a vivir como ermitaños. Hacia 540, fundó el monasterio de Lanhouameau, en la Bretaña francesa y, en las proximidades, su madre edificó una ermita, en la que vivió hasta su muerte. El santo cobró fama por su inteligencia, piedad y su don de taumaturgia. Autor de
diversos textos, cantos y poemas; entre ellos destaca el Canto (Cantar) del Paraíso, del cual se extrae este fragmento: «Jesús, qué grande es el placer del alma cuando está en él la gracia de Dios y en su amor. Me parece corto el tiempo y los sufrimientos miserables cuando pienso día y noche en la gloria del Paraíso». Su culto es inmemorial.