SAN IGNACIO DE ANTIOQUÍA, del latín, modificación del celtibérico, Egnatius (ca. 107). Padre Apostólico (es decir, de la primera generación de cristianos), obispo y mártir. Muchos hagiógrafos coinciden en señalar que nació en Siria y antiguas leyendas citan que él fue el niño a quien Cristo Jesús sostuvo en sus brazos (cfr. Marcos 9,35). Siendo adulto conoció y trató a los santos apóstoles Pedro y Pablo (junio 29) y junto con su amigo, san Policarpo de Esmirna (23 de febrero), escuchó predicar a san Juan Evangelista (24 de junio), de quien ambos fueron discípulos. Hacia el año 70 se le eligió obispo de la diócesis turca de Antioquía, donde logró numerosas conversiones. Padeció la persecución del pagano emperador Trajano (98-117); sin embargo, y pese a su avanzada edad, prosiguió su misión hasta que se le capturó. El «Padre de la Historia Eclesiástica», Eusebio de Cesarea (ca. 339) relata de esta manera su marcha al cadalso: «Ignacio fue enviado a Roma para ser pasto de fieras, a causa del testimonio que dio de Cristo. Viajando por Asia, bajo la custodia severa de los guardias (…) en las ciudades en las que se detenía, reforzaba a las Iglesias con predicaciones y exhortaciones; sobre todo les alentaba, de todo corazón, a no caer en las herejías que entonces comenzaban a pulular, y recomendaba no separarse de la tradición apostólica». En el trayecto escribió su legado literario: las Cartas o Epístolas, que contienen valiosas enseñanzas teológicas, las cuales guiaron a las primitivas comunidades cristianas de Éfeso, Esmirna y Filadelfia. En su Carta a los fieles de Esmirna (8, 2), se empleó por vez primera el término católica (es decir, «universal»): «…donde está Jesucristo allí está la Iglesia católica». En la Ciudad Eterna, fue conducido al Coliseo donde antes de morir expresó: «Soy trigo de Dios que debe ser molido por los dientes de las fieras para ser pan de Cristo». Se autodenominó el «Portador de Dios» (theophoros). Su veneración es inmemorial.
Otros santos: Francisco Isidoro Gagelin, presbítero de la Sociedad de Misiones Extranjeras de París y mártir. Beato Contardo Ferrini, Laico, de la Tercera Orden Franciscana.