JUEVES 18
Blanco Jueves III de Pascua MR, p. 364 (365) / Lecc. I, p. 892
Otros Santos: Perfecto de Córdoba, presbítero y mártir. Beatos: Sabina Petrilli, virgen fundadora; María de la Encarnación Avrillot, fundadora del Carmelo Teresiano francés; Louis Leroy, presbítero de la Congregación de Misioneros Oblatos de María Inmaculada y mártir; Lucas Passi, presbítero y fundador.
BEATA MARÍA DE LA ENCARNACIÓN AVRILLOT, del hebreo Miryam, cuyo significado y etimología son, según diversos Padres de la Iglesia, «señora», «soberana», y del latín eclesiástico, «dentro de la carne» (1566-1618). Fundadora del Carmelo Teresiano francés. Nativa de París, Francia. Su nombre de bautizo fue Bárbara Avrillot, nació en el seno de acaudalada familia. Por obediencia a sus padres, en 1682 contrajo matrimonio con Pierre Acarie, con quien procreó seis hijos. Las obligaciones maritales no impidieron que continuara sus devociones y fomentara la educación cristiana de sus hijos; por lo que fue considerada esposa y madre ejemplar. Durante la hambruna que asoló París, mostró su caridad al socorrer a los necesitados. Por causas políticas su esposo fue exiliado de París, lo cual originó para la familia penurias sociales y económicas; esto, aunado a una caída de Pierre que le dejó inválido, agravó la penosa situación. Pese a lo anterior María continuó-en la medida de sus posibilidades- brindando auxilio a los necesitados y asistiendo a enfermos en hospitales. A finales de 1601 leyó la vida de santa Teresa, lo cual dejó huella indeleble en su vida. Según se dice, la misma santa se le manifestó y le solicitó ser el conducto para fundar monasterios carmelitas en su país. Mediante el contacto con damas de amplios recursos se financió la construcción del primer claustro (1602), iniciándose con esto la Reforma del Carmelo en Francia; poco después al citado convento llegaron las primeras hermanas carmelitas españolas. Madame Acarie logró numerosas vocaciones y apoyo para nuevas fundaciones. Cuando murió su esposo, en 1613, solicitó ser aceptada en la comunidad carmelita. Al año ingresó al monasterio de Amiens, donde adoptó el nombre de sor María de la Encarnación; años antes tres de sus hijas habían profesado en la Orden y vivían en el mencionado claustro. Se trasladó a Pontoise, en 1616, donde pasó el último periodo de su vida. Fue beatificada en 1791 por Pío VI (1775-1799). N.B. Existe también otra beata con nombre similar: Beata Maria de la Encarnación (María Guyart), viuda, religiosa ursulina (1599-1672), llamada «Madre de la Iglesia Canadiense», cuya memoria se celebra el 30 de abril.