Santoral 18 de Octubre

SAN LUCAS EVANGELISTA, del latín: lucanus, «matinal», «luminoso» (s. I). Evangelista y mártir. Nació en Antioquia, Turquía. Era pagano y educado en la cultura griega. Médico de profesión. No perteneció al grupo de los Doce. Discípulo y compañero en los viajes de san Pablo, quien le llama «Lucas, el médico amado» (Col 4, 14); se especula que después de la muerte del Apóstol de los gentiles predicó en Egipto y en Grecia. Es autor de la tercera versión del Evangelio y del Libro de los Hechos de los Apóstoles. En el prólogo de su Evangelio indica que lo escribe para que los cristianos conociesen mejor las verdades en las que habían sido instruidos. Ahí también destaca la bondad de Jesús, su misericordia, diversos relatos de su infancia, así como narraciones de la Santísima Virgen. Se presume que María le narró escenas de la infancia de Jesús; por su desarrollo del tema mariano se le llama el «Cronista de la Virgen María». La Tradición indica que murió martirizado en Patras, Grecia. Iconografía: con túnica de época escribiendo. Su símbolo es un toro, tal vez por su fuerza de convencimiento o porque su Evangelio inicia con el relato del sacrificio de Zacarías en el templo de Jerusalén. Abogado de médicos, farmacéuticos, notarios, secretarios, escritores y pintores por su afición a este arte. Benedicto XVI (2006) particularizó de este Apóstol: «San Lucas, tiene un relato más elaborado (cfr. Lc 5,1-11). Muestra el camino de fe de los primeros discípulos, precisando que la invitación al seguimiento les llega después de haber escuchado la primera predicación de Jesús y de haber asistido a los primeros signos prodigiosos realizados por Él. En particular, la pesca milagrosa constituye el contexto inmediato y brinda el símbolo de la misión de pescadores de hombres, encomendada a ellos. El destino de estos ‘llamados’, de ahora en adelante estará íntimamente unido al de Jesús. El apóstol es un enviado, pero, ante todo, es un ‘experto’ acerca de Jesús». Los exégeta califican su libro como: «el Evangelio de los pobres», pues relata que Jesús elige a los niños, a los enfermos y a los pobres, también se le llama «el Evangelio de la oración» porque presenta a Jesús orando en momentos cruciales de su vida; asimismo, por la insistencia del Maestro en la necesidad de orar siempre, incansablemente.

Otros santos: Justo de Beauvais, niño mártir; Amable de Riom, presbítero.