Santoral 19 de Noviembre

NUESTRA SEÑORA DE LA DIVINA PROVIDENCIA, Patrona Principal de Puerto Rico (s. XIII). Esta advocación mariana tuvo su origen en Italia, donde diversas Órdenes religiosas, principalmente los Siervos de María, le rendían culto. Se refiere que el nombre le fue otorgado por san Felipe Benicio (22 de agosto), quinto superior de los Servitas, quien relata que al no contar con víveres para el sustento de los monjes imploró a la Divina Señora su auxilio; momentos después escuchó tocar a la puerta del monasterio y al abrir encontró dos canastos con alimentos. La imagen que se venera en Puerto Rico fue tallada en la ciudad de Barcelona, España, y traída a tierras americanas por Monseñor Gil Esteve y Tomás. Al llegar a su destino, en 1851, el prelado encontró la catedral de San Juan, capital boricua, en ruinas y procedió a la reconstrucción. Una vez redificada la iglesia, la imagen mariana se colocó en un altar de madera recubierto con oro. Esta primera escultura era de las llamadas «de ropaje», las cuales se tallan para vestirlas. Se fijó su festividad el 2 de febrero, en ese sitio permaneció 67 años y se declaró esa fecha como fiesta oficial puertorriqueña. Debido a su deterioro, la imagen fue sustituida en 1920. A mediados del siglo XX, Monseñor Mariano Vasallo creó la Asociación de Nuestra Señora de la Divina Providencia. En 1970 el Papa san Paulo VI (26 de septiembre) designó Patrona de Puerto Rico a Nuestra Señora de la Divina Providencia y fijó como fecha para su celebración el 19 de noviembre, día en que arribó la escultura a la isla. La noche del 5 de noviembre de 1976 la efigie sufrió un atentado, un anónimo criminal le prendió fuego por lo que fue enviada a España para ser restaurada. Plegaria: Virgen María Pura, Madre de la Divina Providencia, da protección a mi alma con la abundancia de tu gracia; ordena mi vida y guiala por el camino de la virtud al cumplimiento de la voluntad de Dios. Concede el perdón de mis faltas, sé mi guarida, mi abrigo y mi protección en mi transitar por este mundo. Da consuelo a mis aflicciones, condúceme en los peligros y en las adversidades, dame tu segura protección.

Otros santos: Abdías, profeta; Matilde de Hackeborn, abadesa benedictina. Beatos: Eliseo García García, religioso de la Sociedad Salesiana, y Alejandro Planas Saurí, laico, mártires.