VIERNES 2Fiesta de la Presentación del Señor
Blanco Jornada de la Vida Consagrada MR, p. 697-700 (687-692); Lecc. I, p. 994
Otros Santos: Nuestra Señora de San Juan de los Lagos. María Doménica Mantovani, virgen cofundadora. Beato Samuel Benito Daswa, protomártir.
NUESTRA SEÑORA DE SAN JUAN DE LOS LAGOS, del hebreo, «Dios ha hecho gracia» (siglo XVI). Se venera en la población jalisciense mexicana llamada San Juan de los Lagos, la cual antes tuvo el nombre de San Juan Bautista Metzquititlán, fundada en 1542. La figura es una escultura que mide 27.8 centímetros de altura; elaborada en Michoacán con quiote tostado y pegamento y con el rostro de yeso. Su devoción inició en el siglo XVI, cuando los misioneros franciscanos la colocaron dentro de su hospital. Con el tiempo, la figura se deterioró y fue retirada a la sacristía; sin embargo, una indígena llamada Ana Lucía, quien le tenía gran devoción, la colocó para el culto, ya que según dijo: «la Virgen se lo inspiró». En 1623 unos acróbatas llegaron a dar unas funciones y se cuenta que una niña, al ejecutar su rutina, cayó sobre unas dagas y perdió la vida, pero cuando se preparaba el sepelio se presentó Ana Lucía con la figura y al colocarla sobre la niña ésta recobró la vida. El agradecido padre llevó la imagen a Guadalajara para restaurarla y, una vez renovada, fue devuelta a la población y colocada en una ermita donde recibió gran veneración. Un primer templo se edificó en 1641 y la devoción popular la denominó Nuestra Señora de San Juan de los Lagos. En el siglo XVII se le construyó el templo que actualmente la resguarda, y que está incorporado a la basílica romana de San Juan de Letrán, adquiriendo las mismas indulgencias y gracias espirituales. La figura fue coronada en 1904 y en 1948 el templo fue elevado a la categoría de basílica.
LA PRESENTACIÓN DEL SEÑOR (siglo I). Este acontecimiento se narra en el evangelio de Lucas (2,22-40): «Cuando se cumplieron los días en que debían purificarse, según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor, como está escrito en la Ley de Dios: Todo varón primogénito será consagrado al Señor y para ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o dos pichones…». Esta festividad se originó en las Iglesias orientales; en Occidente se introdujo en el siglo VII. Hasta 1970 se le conoció como «La Purificación de la Bienaventurada Virgen María», el día «La Candelaria» o «Fiesta de las Luces».
XXVIII JORNADA MUNDIAL DE LA VIDA CONSAGRADA. Un día para mirar a la vida consagrada y a cada uno de sus miembros como un don de Dios a la Iglesia y a la humanidad.