SAN SEBASTIÁN, mártir, oriundo de Milán, que, como narra san Ambrosio, se dirigió a Roma en tiempo de crueles persecuciones, sufriendo allí el martirio. En la ciudad a la que había llegado como huésped, obtuvo el domicilio de la eterna inmortalidad. Fue enterrado en este día en las catacumbas de Roma (s. IV in.).
SAN FABIÁN, papa y mártir, que, siendo simple laico, fue llamado al pontificado por indicación divina y, después de dar ejemplo de fe y virtud, sufrió el martirio en la persecución bajo el emperador Decio. San Cipriano, al hacer el elogio de su combate, afirma que dejó el testimonio de haber regido la Iglesia de modo irreprochable e ilustre. Su cuerpo fue sepultado en este día en el cementerio de Calixto, en la vía Apia de Roma (250).
BEATO ANGELO FRANCISCO PAOLI, del latín eclesiástico, «mensajero de Dios» y del italiano antiguo, «franco», «francés» (1642-1720). Presbítero de la Orden de los Carmelitas de la Antigua Observancia. Nativo de Argigliano, Italia. Desde pequeño se distinguió por sus virtudes, devoción a la Virgen del Carmen y piedad. Hacia 1660 profesó en el seminario carmelita de Fivizziano. Debido a los intensos ayunos y sacrificios su salud se debilitó y fue enviado a recuperarse a su pueblo natal, ahí catequizaba y enseñaba a orar a sus habitantes; además, brindaba consejos a quienes se acercaban a él. Al sanar fue trasladado a Florencia, donde se encargó de los novicios. Misionó en Corniola, Sien a, Montecatini y Fivizzano. Fue llamado a Roma, ahí se daba tiempo para visitar y auxiliar a presos, enfermos, mendigos y necesitados; los acompañaba con oraciones y les brindaba comida, ropa, medicinas; además, les alegraba la existencia llevándoles músicos o actores para representar obras teatrales. Fundó una casa de convalecencia, para quienes salían de hospitales, orfanatos o cárceles. En vida se le otorgó el nombre de «Padre Caridad». Se le atestiguaron dones sobrenaturales como el de la profecía, la taumaturgia y el «ver» acontecimientos lejanos, como el de la muerte del rey francés Luis XIV. Murió en Roma. Fue beatificado en 2010 por Benedicto XVI (2005-2013), quien de él subrayó: «Fue apóstol de la caridad en Roma y llamado Padre de los pobres».
Otros: Santa María Cristina de la Inmaculada Concepción, virgen fundadora. Beato Cipriano Miguel Iwene Tansi, presbítero de la Orden Cisterciense.