BEATO JOSÉ ANACLETO GONZÁLEZ FLORES y compañeros, del hebreo, «Dios acrecentará» y del griego, «llamado en voz alta, invocado», «resucitado» (1927). Laicos mártires. José Anacleto, encabeza el grupo de 13 mártires mexicanos laicos, sacrificados por odio a la fe durante la persecución religiosa acaecida entre 1927 y 1931. Nació en Tepatitlán, Jalisco, en 1888, en una familia humilde. Fue integrante de la Asociación Católica de la Juventud Mexicana. Se tituló en Derecho y en 1922 contrajo matrimonio. Fue catequista y líder social, como tal cobró notoriedad como promotor de la justicia entre la sociedad. Escribió en diversas publicaciones y artículos, denunciando la represión contra los católicos y exhortando a la resistencia pacífica a la feligresía; también redactó escritos en pro del respeto a los derechos laborales de los trabajadores. Por su labor, en 1925 el Papa Pío XI le otorgó la «Cruz pro Ecclesia et Pontífice», En 1926 se incorporó a la Liga Nacional Defensora de la Libertad Religiosa, logrando numerosas afiliaciones; siempre se mantuvo fiel a lo que había expresado: «Solamente los cobardes no hacen nada». Por su lucha en favor de la libertad religiosa y de los derechos de los obreros, se le catalogó como «peligroso criminal». Fue capturado cuando se encontraba refugiado en casa de una familia católica el l de abril de 1927. Se le llevó a la cárcel de Colorado, donde se le torturó a fin de que revelara el paradero de cristianos y del obispo de Guadalajara. Los verdugos le colgaron de los pulgares, descoyuntaron las extremidades, le levantaron la piel de las plantas de los pies y, a golpes, le desencajaron un brazo; no siendo suficiente, le dieron varios bayonetazos. Junto con Anacleto se fusiló a los laicos: José Dionisio Luis Padilla Gómez, Jorge Ramón Vargas González, Ramón Vicente Vargas González. Fueron beatificados el día 20 de noviembre de 2005 por el Papa Benedicto XVI. El beato Anacleto es el titular del día de hoy en el Santoral de la Arquidiócesis de México.
Otros santos: Cipriano de Calamizzi, monje eremita y abad. Beatos: María Fortunata Viti, religiosa de la Orden de San Benito; María de los Milagros Ortells, religiosa de la Orden de las Clarisas Capuchinas y mártir.
BEATO ANACLETO GONZÁLEZ FLORES Y COMPAÑEROS MÁRTIRES
El domingo 20 de noviembre de 2005, Solemnidad de Cristo, Rey del universo, después del Ángelus recitado desde la ventana de su apartamento, el Papa Benedicto XVI decía:
Me es grato saludar cordialmente a los peregrinos de lengua española presentes para la oración del Ángelus. De modo particular, saludo hoy a mis hermanos obispos de México, a los sacerdotes, religiosos, religiosas y fieles que, en la arquidiócesis de Guadalajara, participan en la beatificación de los mártires Anacleto González Flores y ocho compañeros, y también de José Trinidad Rangel, Andrés Solá Molist, Leonardo Pérez y Darío Acosta Zurita, que afrontaron el martirio por defender su fe cristiana.
En esta solemnidad de Jesucristo, Rey del universo, al que invocaron en el momento supremo de entregar su vida, ellos son para nosotros un ejemplo permanente y un estímulo para dar un testimonio coherente de la propia fe en la sociedad actual. Con estos sentimientos os imparto con gran afecto a vosotros y a todos los fieles mexicanos la bendición apostólica.
* * *
Del Decreto de la Congregación para las Causas de los Santos acerca del martirio de Anacleto González Flores y Compañeros Mártires, se puede resumir que: ellos se cuentan entre aquellos que, a través de los siglos, brillaron por la firmeza con que profesaron su fe en medio de las persecuciones. Vivieron con constancia sus deberes cristianos y participaron activamente en la vida de la Iglesia y de la sociedad.
Defendieron con todos los medios posibles la libertad y los derechos de la Iglesia durante la cruel persecución desatada contra ella en México al inicio del siglo veinte. Con la ayuda de la gracia de Dios prefirieron morir que renegar de la unidad con Cristo y con el Romano Pontífice. Murieron en circunstancias diversas durante los años 1927-1928, pero tuvieron en común la fe, el valor, el perdón de los perseguidores y la firme voluntad de testificar el amor de Dios hasta derramar su sangre.
LUIS PADILLA GÓMEZ
Nació en Guadalajara, el 19 de diciembre de 1899. Como a los 18 años ingresó al Seminario de Guadalajara, en donde permaneció hasta 1921. Habiendo comprendido que Dios no lo llamaba al sacerdocio, abandonó los estudios eclesiásticos, se dedicó a un apostolado laborioso, alimentado espiritualmente en la Eucaristía y la devoción a Nuestra Señora de Guadalupe. Fue presidente diocesano de la Asociación Católica de la Juventud Mexicana. Al desatarse la persecución contra la Iglesia, no tuvo temor, sino que con más vigor ejerció su diligencia apostólica. El 1 de abril de 1927 fue aprendido, torturado y finalmente asesinado por los soldados.
JORGE VARGAS GONZÁLEZ
Nació en Ahualulco de Mercado, Jalisco, el 28 de septiembre de 1899. Emigró a Guadalajara en compañía de su familia. Se inscribió en la Asociación Católica de la Juventud Mexicana. Sobresalió por su ferviente
devoción a la Santísima Virgen María. Al recrudecerse la persecución contra la Iglesia, fue aprendido. No temió ante la muerte, su único dolor fue no poder comulgar antes de dar el testimonio supremo de su fe, pero lo animó su hermano Ramón, con estas palabras: “No temas, si morimos nuestra sangre limpiará los pecados”. Fue asesinado el 1 de abril de 1927.
RAMÓN VARGAS GONZÁLEZ
Nació en Ahualulco de Mercado, Jalisco, el 22 de enero de 1905. De joven emigró a Guadalajara con su familia, se inscribió en la Asociación Católica de la Juventud Mexicana e ingresó a la Universidad de la ciudad para estudiar medicina. Fue diligente en cumplir sus propias obligaciones y sobresalió por su espíritu de oración. Se entregó a los perseguidores en lugar de su hermano mayor. Junto con su hermano Jorge fue fusilado el 1 de abril de 1927.
EZEQUIEL HUERTA GUTIÉRREZ
Nació en Magdalena, Jalisco, el 7 de enero de 1876. Hizo sus estudios en un instituto estatal. Llegó a ser un músico y cantor capaz, facultades que puso al servicio de la comunidad cristiana. Era miembro de la Adoración Nocturna del Santísimo Sacramento. En 1904 se casó con María Eugenia García, con la cual tuvo diez hijos. En 1923 ingresó a la Venerable Orden Terciaria de San Francisco. En la mañana del 2 de abril de 1927 fue aprehendido y cruelmente torturado. Sufrió el martirio con Salvador, su hermano, la mañana del siguiente día.
J. SALVADOR HUERTA GUTIÉRREZ
Nació en Magdalena, Jalisco, el 17 de marzo de 1880 y todavía niño se trasladó con su familia a Guadalajara. En 1907 contrajo matrimonio con Adelina Jiménez, con quien tuvo 11 hijos. En 1921 se inscribió a la Adoración Nocturna del Santísimo Sacramento. El 2 de abril de 1927 fue hecho prisionero y torturado. El siguiente día fue fusilado.
LUIS MAGAÑA SERVIN
Nació en Arandas, Jalisco, el 24 de agosto de 1902. Frecuentó la primaria en la escuela parroquial del lugar. Trabajó con su padre en el taller de curtiduría familiar. Fue miembro de la Asociación Católica de la Juventud Mexicana y de la Adoración Nocturna del Santísimo Sacramento. En 1926 se casó con Elvira Camarena Méndez, con quien tuvo dos hijos. Durante la persecución contra la Iglesia se entregó a los soldados para salvar la vida de su hermano. El día 9 de febrero de 1928, mientras elevaba, en sus últimos momentos, himnos a Cristo Rey, fue fusilado.
MIGUEL GÓMEZ LOZA
Nació en Paredones, en la región de Los Altos de Jalisco, el 11 de agosto de 1888. Pasó la infancia en su pueblo natal y frecuentó la primaria en la parroquia del lugar. Posteriormente emigró a Guadalajara para estudiar derecho. Participó en muchas iniciativas para promover la formación humana y cristiana de los trabajadores y fue de los socios fundadores de la Asociación Católica de la Juventud Mexicana. En 1922 se casó con María Guadalupe Sánchez Barragán, con la cual tuvo tres hijas. Siempre defendió en sus actividades de abogado y notario a los más pobres y a los católicos tratados injustamente. Por esta actividad esforzada muchas veces sufrió cárcel. El 21 de marzo de 1928 fue capturado y asesinado después de sufrir crueles tormentos.
LEONARDO PÉREZ LARIOS
Nació en Lagos de Moreno, Jalisco, en 1883; vivió cerca de Encarnación de Díaz y posteriormente en León, Gto., donde trabajó como dependiente de una tienda de ropa; joven piadoso, guiaba y cantaba el rosario en su casa y ayudaba en el arreglo de los templos. En León ingresó a una asociación mariana de jóvenes en que se hacía un voto privado y temporal de castidad, una hora semanal de adoración al Santísimo, rezar vísperas, cultivar vocaciones y solemnizar las festividades. Fue detenido mientras estaba en oración ante el Santísimo,
el 24 de abril de 1927en el oratorio de la casa de las señoritas Alba. Se le acusó de ser sacerdote y de estarse preparando para celebrar la misa. Fue fusilado y sepultado en San Joaquín el 25 de abril de 1927. Los fieles le tuvieron devoción junto con los otros dos mártires con quienes murió.
ANDRÉS SOLÁ MOLIST
Nació en Can Vilarrasa, municipio de Taradell, Barcelona, España, en 1895. Sintió la vocación misionera e ingresó con los claretianos de Vich; fue ordenado presbítero el 23 de septiembre de 1922 y fue enviado a México, donde puso su ministerio bajo la protección de la Virgen de Guadalupe. Trabajó en Toluca, León, San Luis Potosí, y de nuevo en León. Ordenada la expulsión de los sacerdotes extranjeros, prefirió confiar en la Providencia y quedarse con los fieles para celebrar la Eucaristía y los demás sacramentos, catequizar y visitar a los pobres; se refugió con las señoritas Josefina y Jovita Alba; allí confesaba y llevaba hasta 300 comuniones a los enfermos. Habiéndose enterado de la detención del Padre Rangel, él organizó una hora santa; la policía secreta lo encontró y fue condenado a muerte junto con el Padre Rangel y el seglar Leonardo Pérez, en San Joaquín, municipio de Lagos de Moreno; testificó durante su agonía que moría por Jesús.
JOSÉ TRINIDAD RANGEL
Nació en el rancho El Durazno, en Dolores Hidalgo, Guanajuato, en 1887; muchacho devoto e inteligente, debió realizar considerables esfuerzos para conseguir entrar al seminario de León, donde fue ordenado presbítero el 13 de abril de 1919. Enviado a San Francisco del Rincón, fue reconocido como sacerdote y detenido; fue condenado por el general Amarillas y fusilado y sepultado en el rancho de San Joaquín el 25 de abril de 1927, al lado de la vía del ferrocarril México – Ciudad Juárez.
ÁNGEL DARÍO ACOSTA ZURITA
Nació en 1908, en Naolinco, Veracruz; fue asesinado en la ciudad de Veracruz el 25 de julio de 1931, exactos tres meses después de su ordenación sacerdotal. Huérfano desde pequeño, fue un muchacho trabajador y de buen carácter, reflexivo, dócil y servicial; mostraba una devoción especial y una piedad firme. Cuando acababa de confesar a un niño, varios hombres vestidos con gabardinas militares entraron simultáneamente por las tres puertas del templo, y sin previo aviso comenzaron a disparar contra los sacerdotes; uno de ellos fue herido, otro quedó ileso, pero el Padre Darío fue herido de muerte, sólo alcanzó a exclamar: “¡Jesús!”.