BEATO EPIFANIO GÓMEZ ÁLVARO, del griego, epi y faino, «manifestación» (1874-1936). Presbítero de la Orden de San Agustín y mártir. Nació en Lerma, Burgos, España. No se tienen datos de su familia y vida anteriores a su ingreso en la Orden de San Agustín, donde profesó como religioso en 1890. Siendo aun seminarista fue enviado a Filipinas, ahí recibió el Orden sacerdotal, pero contrajo grave enfermedad, por lo que regresó a su país. Al recuperarse se le encomendó viajar a Brasil, lugar donde sobresalió por llevar a cabo amplia y fructífera labor pastoral y educativa. Retornó a una España sumida en la guerra civil y la severa persecución religiosa. Se le remitió a la población de Cádiz y después, se le condujo a Santander, donde, en julio de 1936, fue llevado preso a la «checa» (locales de la policía española caracterizada por la barbarie y el nulo respeto a los derechos humanos) de Neila. Bajo inhumanas condiciones de cautiverio, permaneció seis meses en ese lugar. El 22 de diciembre, con las manos atadas a la cintura y una pesada piedra colgada al cuello, lo arrojaron al mar desde el Faro. Fue beatificado el 28 de octubre de 2007 por el Papa Benedicto XVI. Es uno de los 498 Mártires de la Persecución a la Fe en España.
Otros santos: Francisca Xavier Cabrini, virgen fundadora; Isquirión de Alejandría, mártir.