LUNES 22 Fiesta de santa María Magdalena
Blanco MR, p. 788 (775) / Lecc. III, p. 84
Otros santos: Felipe Evans, presbítero de la Compañía de Jesús y mártir. Beatos: María Inés Teresa del Santísimo Sacramento, religiosa y fundadora; Rosalío Benito Ixchop, laico mártir guatemalteco.
SANTA MARÍA MAGDALENA, del hebreo Miryam, cuyo significado y etimología son «señora», «soberana» y gentilicio de Magdala (siglo I). Discípula del Señor. De acuerdo con la Tradición bíblica, fue servidora y discípula de Jesús, originaria de la región de Magdala (antigua población de Palestina, en Galilea, sobre el lago Tiberiades). Según Lc 8, 2-3 y Mc 19,9, ayudó al Maestro con sus bienes desde que éste la liberó de siete demonios. Los Evangelios refieren que estuvo con Jesús en el Monte Calvario, al pie de la cruz (Mt 27,55-56; Mc 15,40), y en la colocación de su cuerpo en la tumba (Mt 27, 16). En la madrugada de la Pascua, junto a dos mujeres, descubrió el sepulcro vacío (Mc 16, 11 y sigs.). Es considerada como la primera testigo del Resucitado (Jn 20, 11ss). Antiguas tradiciones señalan que después de la Ascensión, junto con la Virgen María y san Juan viajó a Éfeso, donde murió. Otras establecen que junto con sus hermanos Marta y Lázaro y san Maximino obispo de Aix (8 de junio) emigraron a Marsella, Francia, ahí Magdalena evangelizó a los lugareños y, después, se retiró a vivir, hasta su muerte, como eremita en una cueva de Saint Maximin-la-Sainte-Baume. «La historia de María Magdalena recuerda a todos una verdad fundamental: discípulo de Cristo es quien, en la experiencia de la debilidad humana, ha tenido la humildad de pedirle ayuda, ha sido curado por él y lo ha seguido de cerca, convirtiéndose en testigo del poder de su amor misericordioso, más fuerte que el pecado y la muerte». Benedicto XVI (2006).