SANTOS CRISTÓBAL, ANTONIO Y JUAN, MÁRTIRES DE TLAXCALA: Estos adolescentes fueron alumnos de las primeras escuelas franciscanas en Tlaxcala. Cristóbal nació en Atlihuetzia, estado de Tlaxcala, hacia 1514-1515. Con insistencia trató de convertir a su padre, pero éste lo mató cruelmente en 1527. Antonio y Juan nacieron en Tizatlán, Tlaxcala, hacia 1516-1517. Cuando acompañaban a los primeros misioneros dominicos que iban a Oaxaca, fueron martirizados en 1529, en Cuauhtinchán, Puebla, por su celo evangelizador. Cristóbal, Antonio y Juan fueron los primeros nativos del continente americano que atestiguaron con su vida la fe en Cristo.
BEATO LUIS MARÍA MONTI, del germánico, «guerrero ilustre» y, del hebreo Miryam, cuyo significado y etimología son, según diversos Padres de la Iglesia, «señora», «soberana» (1825-1900). Presbítero y fundador. Oriundo de Bovisio, Italia. Al morir su padre, en 1837, aprendió carpintería para ayudar a la manutención de su madre y hermanos. Hizo votos privados y decidió consagrar su vida al Señor en 1846. Fue incansable promotor de la Palabra entre sus compañeros de oficio. Al observar su rectitud de vida, varios hombres decidieron tomarle como maestro y formó la Compañía del Sagrado Corazón de Jesús y fueron conocidos como «La Compañía de los Hermanos», quienes fueron ejemplo de vida cristiana y servicio al prójimo, en especial a pobres y enfermos. En 1851, a Luis y a sus correligionarios los desacreditaron y encarcelaron durante más de dos meses, al cabo de los cuales fueron exonerados. Se afilió a la recién fundada Congregación de los Hijos de María, donde laboró como enfermero y sobresalió por su amoroso servicio a los contagiados de la epidemia de cólera que asoló la región en 1855. Relata que tuvo una revelación en la cual Jesús y María le anunciaron la cruz y su protección. De esta experiencia mística surgió el Instituto de los Hijos de la Inmaculada Concepción (en latín, Congregatio Filiorum Immaculatae Conceptionis, C.F.I.C), conocidos como «Concepcionistas», con la misión principal de apoyar a los enfermos. Pese a su incondicional espíritu de servicio, no le fue fácil desempeñar su misión y recorrió varios hospitales, hasta que los capuchinos le aceptaron en el nosocomio romano del Santo Spíritu, donde estudió y se graduó como flebiotomano (sangrador, quien tenía la comisión de sangrar a los pacientes). Sirvió de forma ejemplar a los heridos de diferentes conflictos armados; extendió su obra para salvaguardar a niños huérfanos. Sus últimos años fue víctima de la ceguera y murió en Saronno. Cabe señalar que los hermanos de la comunidad fundada por Luis María no son sacerdotes. Fue beatificado por san Juan Pablo II (1978-2005; 22 de octubre) en 2003; el Santo Pontífice dispuso que la fiesta litúrgica del nuevo beato se celebrara e1 22 de septiembre y no el día de su ingreso al Reino el l de octubre.
Otros santos: Pablo Chong Ha-sang y Agustín Yu Chin-gil, mártires; Ignacio de Santhià, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos. Beato Luis María Monti, presbítero y fundador.