BEATO DIEGO JOSÉ DE CÁDIZ, abreviatura de Santiago, del árabe, derivado de Jacob, «que Dios proteja», y del hebreo, «que Dios agregue» (1743-1801). Presbítero de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos. Nació en Cádiz, España. A partir de los doce años estudió metafísica y lógica en el convento dominico de Ronda. En 1759 ingresó con los franciscanos capuchinos, cursó el noviciado y en 1767 recibió el Orden sacerdotal. Inició su ministerio en Ubrique. Se consagró al estudio de la Sagrada Escritura con el objetivo de ser un buen predicador y contrarrestar las doctrinas e ideas rega1istas, deístas y enciclopedistas de la «Ilustración» -todas éstas en contra de la Iglesia y la religión católica-, que se difundían durante el siglo XVIII. Recorrió su país evangelizando. Padeció calumnias por envidia de su benéfica misión, siendo confinado al convento de Cázares; cuando pudo salir, continuó la propagación de la Palabra en Madrid y Andalucía. Dios le premió con numerosas revelaciones místicas y con los dones de profecía y taumaturgia. Por su gentileza fue llamado »Apóstol de la misericordia» y el «Nuevo san Pablo». Su obra escrita comprende numerosas cartas y sermones. Su vida se extinguió en la ciudad española de Málaga. Fue beatificado por el Papa León XIII (1878- 1903) en 1894.
Otros Santos: Catalina de Suecia, abadesa; Óscar Arnulfo Romero, arzobispo y mártir.
Beata María Karlowska, fundadora.