SANTA CATALINA DE SIENA, virgen y doctora de la Iglesia, que habiendo entrado en las Hermanas de la Penitencia de Santo Domingo, deseosa de conocer a Dios en sí misma y a sí misma en Dios, se esforzó en asemejarse a Cristo crucificado y trabajó también enérgica e incansablemente por la paz, para que el Romano Pontífice regresara a la Urbe y por la unidad de la Iglesia, dejando espléndidos documentos llenos de doctrina espiritual († 1380).
BEATA ITALA MELA, del latín Italus, «itala», «italiana» (1904-1957). Oblata benedictina laica. Nació en La Spezia, Liguria, Italia, en el seno de un matrimonio de maestros agnósticos. De 1905 a 1915 vivió bajo la tutela de sus abuelos, quienes le introdujeron en la fe católica. Debido a la muerte de su hermano en 1920, se alejó de la religión y se declaró atea. Dos años después, en la fiesta de la Inmaculada Concepción, retornó la fe y expresó: «Señor, te seguiré hasta en la oscuridad, hasta la muerte». Se afilió en 1923 a la FUCI (Federación de Universitarios Católicos Italianos), donde convivió con grandes personalidades del catolicismo italiano, entre ellos el futuro Papa Pablo VI. Terminó sus estudios universitarios graduándose como licenciada en letras en 1928. Ese año experimentó, en la iglesia del seminario en Pontremoli, la primera de las visiones que se repetirían durante su existencia. En 1929 determinó consagrarse como oblata benedictina, concluyó su noviciado cuatro años después en Roma, donde a los votos de pobreza, castidad y obediencia agregó el de «buscar siempre la forma más perfecta de obrar»; asimismo, se comprometió a divulgar la verdad de la «Inhabitación Trinitaria», que es la presencia de la Santísima Trinidad en el alma del que está en gracia de Dios; ahí adoptó el nombre de María de la Trinidad. Retornó a su ciudad natal en 1933. En 1941 presentó al Papa Pío XII el que será llamado Memorial de María de la Trinidad. En 1947 proyectó crear una comunidad sacerdotal donde sus afiliados llevasen vida eremítica. Después de una fecunda labor evangelizadora fallece en La Spezia. Fue beatificada el 10 de junio de 2017, por el Papa Francisco.
Beata Hanna Helena Chrzanowska, enfermera laica.