MIÉRCOLES 3
Blanco Miércoles de la Octava de Pascua MR, p. 347 (349) / Lecc. I, p. 860
Otros Santos: Ricardo de Wych, obispo. Beatos: María Teresa Casini, religiosa y fundadora; José Luciano Ezequiel Huerta Gutiérrez y José Salvador Huerta Gutiérrez, laicos mártires; Lorenzo Pak Chwi-Deuk, catequista mártir.
BEATA MARÍA TERESA CASINI, del hebreo Miryam, cuyo significado y etimología son, según diversos Padres de la Iglesia, «señora», «soberana», y del latín, «la que cosecha» (1864-1937). Religiosa y fundadora. Nació en Frascati, Italia. Al morir su padre en 1874, la familia se trasladó a vivir con los abuelos maternos en Grottaferrata. Ingresó en el Colegio de Santa Rufina de la ciudad de Roma. Regresó a su ciudad natal donde reencontró su vocación, en 1855 ingresó al Monasterio de las clarisas de la Santísima Concepción, donde asumió el nombre de sor Serafina del Corazón Traspasado de Jesús. Once años después, por motivos de salud, tuvo que abandonar el claustro. Instalada en la casa paterna y recuperada su salud, María Teresa concibió la idea de formar un instituto que coadyuvara a la santificación de los sacerdotes. Esto se concretó en 1894 al crearse las Víctimas de Sagrado Corazón, Congregación de estricta clausura. Al abrirse a labores externas, en 1916, tomaron el nombre de Hermanas Oblatas del Sagrado Corazón de Jesús (Oblate del Sacro Cuore di Gesú, O.S.C.). Los últimos momentos de su vida sufrió de parálisis total. Entregó su alma al creador en Grottaferrata. Fue beatificada por Su Santidad Francisco el 31 de octubre de 2015, quien expresó de ella: «Mujer contemplativa y misionera, hizo de su vida una población de oración y de caridad concreta en sostén de los sacerdotes».