San Asprenato de Nápoles: En Nápoles, de la Campania, san Asprenato, primer obispo de la ciudad (s. II/III).
San Pedro de Anagni: En Anagni, en el Lacio, san Pedro, obispo, que brilló primeramente en la observancia monástica y después en el celo pastoral, y llevó a término la construcción de la iglesia catedral (1105).
Beato Agustín Kazotic: En Lucera, en la Apulia, obispo, de la orden de Predicadores, que en un principio estuvo al frente de la Iglesia de Zagreb y, posteriormente, por la hostilidad del rey de Dalmacia, asumió la sede de Lucera, donde desarrolló una gran obra de ayuda en favor de los pobres y los necesitados (1323).
Beatos Alfonso López López y Miguel Remón Salvador: En la aldea de Samalús, cerca de Barcelona, en España, beatos mártires Alfonso López López, presbítero, y Miguel Remón Salvador, religiosos de la Orden de Hermanos Menores Conventuales, que en el furor de la persecución contra la fe recibieron la corona del martirio por dar testimonio de Cristo (1936).
Santa Lidia: su habitación fue la primera iglesia en Europa fundada por San Pablo. Cuando el Apóstol llega a Filipos en Macedonia, encuentra hospitalidad en la casa de esta recién convertida al Evangelio junto con toda su familia. Su historia se encuentra en el capítulo 16 de los Hechos de los Apóstoles.
Beatos: Ricardo Gil Barcelón, sacerdote de la Pequeña Obra de la Divina Providencia (Onoriano) y mártir; Eleuterio Román, Hermano lasallista y mártir.