BEATA MARÍA DE LA CONCEPCIÓN CABRERA DE ARMIDA. Nació en San Luis Potosí el 8 de diciembre de 1862. Desde niña se sintió atraída por Dios, especialmente en la Eucaristía, y se distinguió por su pureza, humildad y espíritu de sacrificio. Contrajo matrimonio con Francisco Armida en 1884, con el cual tuvo nueve hijos, quedando viuda en 1901. En 1906 recibió la llamada a colaborar con Cristo en la salvación de la humanidad y en la santificación de los ministros ordenados. Esta laica, mística y apóstol transmitió un original estilo de vida y una singular espiritualidad, a través de numerosos escritos y fundando las cinco Obras de la Cruz. Murió en la Ciudad de México el 3 de marzo de 1937. Por voluntad del papa Francisco fue beatificada el 4 de mayo de 2019 en una multitudinaria ceremonia llevada a cabo en la Basílica de Guadalupe.
SANTA TERESA EUSTOQUIO VERZERI, del latín, «la que cosecha» y del griego, «hombre hábil» (1801-1852). Virgen fundadora. Nació en Bérgamo, Italia; hija de nobles. Realizó sus primeros estudios en su hogar bajo la guía espiritual del padre, Giuseppe Benaglio. Ingresó en el convento benedictino de Santa Grata. Sus biografías citan que en su juventud tuvo dudas acerca de su vocación, las cuales se despejaron con el tiempo. Con la dirección del padre Benaglio, fundó el Instituto de las Hijas del Sagrado Corazón de Jesús (Institutum Filiarum Sacratissimi Cordis Jesu, F.S.C.G.) en 1831, cuyo carisma será la educación de jóvenes huérfanas, pobres o abandonadas; para ello, estableció orfanatos y diversos centros de ayuda. Cabe hacer notar que en su Congregación también profesaron su madre, ya viuda, y tres de sus hermanas. Escribió las Constituciones y el Libro de los deberes para su institución. Escribió más de tres mil cartas, donde plasmó sus ideas acerca de cómo auxiliar al necesitado. Dejando una estela de santidad, entregó su alma al Creador, en su convento de Brescia. Fue canonizada por san Juan Pablo II (1978-2005; 22 de octubre) en 2001, quien de ella expresó: «Aprender del Corazón de Jesús, dejarse orientar por los sentimientos de ese Corazón y vivirlos en el servicio a los hermanos es el mensaje que Teresa nos transmite también a nosotros en el alba del nuevo milenio, invitándonos a cada uno a cooperar activamente en la acción evangelizadora de la Iglesia». También es conocida como Ignazia Verzeri.
Otros Santos: Emeterio y Caledonio o Celedonio de Calahorra, mártires.