SAN MARTÍN DE PORRES: Hijo ilegítimo de un caballero español, “Martinico” era mulato, lo cual le valió muchas discriminaciones. En el convento de los dominicos de Lima solamente fue admitido como hermano lego, sin posibilidad de recibir el sacerdocio. Le dieron el cargo de enfermero, pero fue también excelente catequista, que se inspiraba en su vida de oración, especialmente oración nocturna (1579-1639)
BEATO LORENZO MORENO NICOLÁS, del latín, «laurel» (1899-1936). Presbítero de la Orden de la Bienaventurada Virgen de las Mercedes y mártir. Nació en Lorca, Murcia, España. Al morir su padre, en 1911, dejó los estudios para trabajar y colaborar en el mantenimiento de su hogar. Su piedad motivó a las religiosas de la Orden de las Mercedarias de Lorca a llamarlo como sacristán; al ver su inclinación al sacerdocio gestionaron su entrada a la Orden Mercedaria. En 1917 se trasladó de Lorca a Poyo, Pontevedra. Emitió sus votos en 1920 y tres años después fue comisionado para servir en la viceprovincia de Valencia. Poseyó habilidad para redactar versos y escritos, para celebrar y narrar festividades religiosas y de su localidad. Radicando en la ciudad de Orihuela, provincia de Alicante, recibió el Orden sacerdotal el año de 1926. Fue destinado al Colegio del Puig, donde estuvo al cuidado de los internos, después pasó como docente al Reformatorio de Menores de Godella. Al decretarse la República abandonó su labor y se trasladó a Mallorca, posteriormente a Barcelona. En 1935 regresó a su pueblo natal, Lorca, donde durante seis meses estuvo aliado de su madre y colaboró en actividades parroquiales, fue capellán del hospital y de las Hermanas de la Caridad. Al iniciar la cacería de católicos y sus ministros se alojó con sus familiares, los «rojos» conocían su paradero, pero le respetaban. Se negó a abjurar y afiliarse a los rebeldes.
Durante la madrugada del 3 y 4 de noviembre acudieron a su casa los insurrectos, quienes se lo llevaron preso. En el cuartel fue sometido a inclementes interrogatorios, al no poder imputarle algún delito lo liberaron; pero en el camino de regreso a su hogar fue obligado a subir a un auto, al llegar a un aislado lugar lo bajaron y, para obligarlo a blasfemar, fue cruelmente torturado, hasta que los verdugos cansados e impotentes ante la firmeza del presbítero le arrojaron a un pozo de azufre y le dispararon hasta que murió. Entre 1936 y 1937 fueron inmolados «in odium fidei» (por odio a la fe) 19 religiosos de la Orden de la Bienaventurada Virgen de las Mercedes. El grupo de 19 Mártires Mercedarios fueron beatificados el13 de octubre de 2013 por S. S. Francisco.
Otros santos: Silvia de Roma, laica. Beato Manuel Lozano «Lolo», periodista laico.