SAN JULIO ÁLVAREZ MENDOZA, del latín, contracción de Iouillios, «divino» (1866-1927). Presbítero y mártir. Nació en Guadalajara, Jalisco, México. Ingresó al seminario y fue ordenado sacerdote en 1894. Se le designó presbítero de Mechoacanejo, Jalisco. Además de cumplir con su ministerio, se esforzó por capacitar a los pobladores para desempeñar trabajos artesanales que les redituaran ganancias económicas. Con sus conocimientos de sastrería elaboró ropa para sus parroquianos. La política anticlerical gubernamental generó la «Guerra Cristera» (1926-1929) Y desencadenó la persecución en contra de laicos, sacerdotes, monjas y el cierre de iglesias, situación que obligó al padre Julio a llevar su sacerdocio en la clandestinidad. En un viaje pastoral el presbítero fue reconocido, apresado y llevado a la población de San Julián donde se le condenó a muerte. Su cuerpo fue arrojado a un basurero vecino a su parroquia. Fue canonizado en el año 2000 y se fijó esta fecha para su memoria individual; el Grupo de Mártires Mexicanos, encabezados por san Cristóbal de Magallanes se conmemora el 21 de mayo.
Otros Santos: Leonardo Murialdo, presbítero y fundador; Ludovico (Luis) de Casoria, presbítero, de la Orden de los Hermanos Menores y fundador.