JUEVES 4
Blanco Jueves de la Octava de Pascua MR, p. 348 (350) / Lecc. I, p. 863
Otros Santos: Isidoro de Sevilla, obispo y Doctor de la Iglesia; Francisco Marto, vidente de Fátima; Benito «el Moro» de Palermo, religioso de la Orden de Hermanos Menores. Beato Carlo Serreqi, sacerdote de la Orden de los Frailes Menores y mártir.
SAN ISIDORO DE SEVILLA, del griego, «don de la diosa Isis» (560-636). Obispo y doctor de la Iglesia. Originario de Sevilla, España; fue el menor de cuatro hermanos, quienes han sido canonizados; dos de ellos fueron obispos: Leandro (septiembre 13) y Fulgencio (enero 14); su hermana, santa Florentina (junio 20), fue abadesa. En su niñez murieron sus padres y recibió instrucción de sus hermanos. Destacó por su inteligencia, aprendió hebreo, latín, griego; fue erudito en literatura y otras materias. Conocedor de los problemas de la Iglesia y de la política de su país, se entregó a Dios en el servicio pastoral. Sustituyó a su hermano Leandro en la sede episcopal sevillana (600) al morir éste. Participó en los concilios II Sevilla (619) y IV de Toledo (633), donde se restauró la Iglesia española. Escritor de obras de contenido etimológico, teológico, bíblico y dogmático; algunos de sus textos son: Las diferencias, Etimologías, y Nacimiento y muerte de los personajes bíblicos. En sus últimos años quedó paralítico; su fuerza para soportar sus dolores y malestares físicos estaba basada en su máxima: «Es necesario progresar en la vida espiritual y para ello: la lectura nos instruye; la meditación nos purifica; es preciso leer con frecuencia y orar con más frecuencia y orar más frecuentemente todavía para así vivir en unión con Dios». Murió en su diócesis, de donde es patrono. Inocencio XIII (1721-1724) lo declaró doctor de la Iglesia en 1722. Por su grandeza recibe este elogio en el Martirologio Romano: «Insigne en santidad y doctrina, ilustra a España con su celo en favor de la fe católica y su observancia de las disciplinas eclesiásticas». El Martirologio romano honra su memoria este día, en tanto que en Sevilla se celebra el 26 de abril.