Santoral 5 de Julio

VIERNES 5

Verde / Blanco De Feria, Misa votiva del Sagrado Corazón de Jesús o Memoria de san Antonio María Zacaría, presbítero* MR, p. 1177 (1168) / Lecc. II, p. 524

Otros santos: Teresa y Rosa Chen de China, laicas mártires. Beato Joseph Boissel, presbítero de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada y mártir.

ANTONIO MARÍA ZACCARÍA, del latín, Antonius, nombre de una gens romana de probable origen etrusco y del hebreo Miryam, cuyo significado y etimología son «señora», «soberana» (1502-1539). Presbítero y fundador. Oriundo de Cremona, Italia, donde pasó toda su vida. Cursó la carrera de medicina en la universidad de Padua, y se graduó hacia 1522. Regresó a su hogar, donde se dedicó al servicio de quienes no podían salvaguardar su salud por falta de recursos. De forma privada estudió las Sagradas Escrituras y organizó círculos de estudio. Definió su vocación sacerdotal e ingresó al seminario, siendo ordenado sacerdote en 1528, año en que un sismo arrasó la región. Después del terremoto, sobrevino la devastación y una terrible epidemia. El padre Antonio María recorrió de forma incansable las casas y los hospitales en ruinas llevando sus conocimientos médicos y cristianos consuelo a los necesitados; por ello se ganó los títulos de: «Padre de la Patria» y «Ángel encarnado». Concluida la epidemia, continuó su fecunda y tenaz labor evangelizadora. Sus exhortaciones versaban acerca de preservar la unión familiar y a que los jóvenes siguieran el ejemplo de vida de Cristo. Fundó en 1533 la Orden de Clérigos Regulares de San Pablo (Clerici Regulares Sancti Pauli, B.), cuyos miembros son conocidos como «barnabitas», traducción italiana de Barnaba, por san Bernabé, el colaborador de san Pablo. Asimismo, dio origen al instituto femenino Congregación de Hermanas Angélicas de San Pablo (Congregatio Sancti Pauli Sorores Angelicae, A.S.P.), conocidas comúnmente como «angélicas» y al grupo de laicos llamado Los Casados de San Pablo (1535). Alentaba a sus religiosos diciéndoles: «Es propio de los grandes de corazón querer servir sin recompensa, combatir sin dinero y seguridad». «Avanzad siempre. Aspirar a lo más perfecto». Entre sus obras escritas, se encuentra Sermones y Comentarios a los Mandamientos. Fue devoto y propagador del culto al Santísimo Sacramento e iniciador del Jubileo de las Cuarenta Horas. Sus reliquias son veneradas en el templo de los santos apóstoles Pedro, Pablo y Bernabé, en la ciudad italiana de Milán. Fue canonizado por León XIII (1878-1903) en 1897.