Santoral 7 de Abril

DOMINGO 7 Domingo de la Divina Misericordia

Blanco Domingo II de Pascua o de la Divina Misericordia MR p. 351 (353) / Lecc. I, p. 212 LH, Semana II del Salterio

Otros Santos: Juan Bautista de La Salle, presbítero y fundador; Jorge de Mitilene, obispo; Pedro Nguyen Van Luu, presbítero y mártir. Beata María Asunta Pallota, religiosa del Instituto de Hermanas Franciscanas Misioneras de María.

SAN JORGE DE MITILENE, del griego, «agricultor» (ca. 821). Obispo. Al parecer era originario de Capadocia (antigua región del Asia menor, actualmente territorio perteneciente a Turquía), de cristiana y acaudalada familia. Hacia 783 dejó a su familia y se incorporó a un monasterio; más tarde abandonó su reclusión y se trasladó a Mitilene (Mitilini), en la isla de Lesbos, donde llevó estricta vida de ermitaño durante seis años. Por su fama de santidad fue elegido obispo a la edad de 27 años. Ejerció durante nueve años, sin abandonar su vida ascética. Por conflictos con el gobierno viajó a Constantinopla para defender a la Iglesia. Asistió, junto con el patriarca Nicéforo, a la toma de poder de León V, «el Armenio» (813-820), quien apoyaba a los herejes iconoclastas (quienes negaban el culto a las sagradas imágenes, las destruían y perseguían a quienes las veneraban), sufriendo persecución junto con el Patriarca. Abandonó la ciudad y retornó a la vida de anacoreta en Chersonese (Ucrania). Este periodo duró seis años, durante los cuales se sometió a penitencias y ayunos extremos, que debilitaron su salud y le ocasionaron la muerte. Cabe señalar que después de la muerte del santo eremita y una vez solucionados los conflictos entre la Iglesia y el estado, los restos del obispo fueron llevados a Mitilene donde, según crónicas, en su tumba se realizaron diversos prodigios y se inició su culto inmemorial. También es conocido como Jorge «el Joven».

DOMINGO DE LA DIVINA MISERICORDIA. DÍA DE LA CARIDAD. El Segundo Domingo de Pascua, la Arquidiócesis de México celebra el Día de la Caridad, para recordar que, como discípulos de Cristo, estamos llamados a hacer presente a Dios por medio del testimonio de las obras de asistencia, promoción y cambio social a favor de los más necesitados.
Plegaria a la Divina Misericordia. Oh, Dios Eterno, en quien la misericordia es infinita y el tesoro de compasión inagotable, vuelve a nosotros Tu mirada bondadosa y aumenta Tu misericordia en nosotros, para que en momentos difíciles no nos desesperemos ni nos desalentemos, sino que, con gran confianza, nos sometamos a Tu santa voluntad, que es el Amor y la Misericordia mismos. Amén