JUEVES 7
SAN AMBROSIO, obispo de Milán, y doctor de la Iglesia, que descansó en el Señor el día cuatro de abril, fecha que en aquel año coincidía con la vigilia pascual, pero que se le venera en el día de hoy, en el cual, siendo aún catecúmeno, fue escogido para gobernar aquella célebre sede, mientras desempeñaba el oficio de Prefecto de la ciudad. Verdadero pastor y doctor de los fieles, ejerció preferentemente la caridad para con todos, defendió valerosamente la libertad de la Iglesia y la recta doctrina de la fe en contra de los arrianos, y catequizó el pueblo con los comentarios y la composición de himnos. († 397).
SAN CARLOS GARNIER, del germánico, «hombre experto» (1649). Presbítero de la Compañía de Jesús y mártir. Nativo de París, Francia. En 1624 ingresó a la universidad de Louis-le-Grand, dirigida por la orden jesuita. Continuó sus estudios en Clermont. Trabajó como docente tres años en la citada casa de estudios. Definió su vocación y se unió a la Compañía de Jesús, donde fue ordenado sacerdote en 1635; al año siguiente fue designado junto con el padre Pierre Chastellain y otros dos sacerdotes para evangelizar a la tribu de los hurones de la provincia de Québec, Canadá. Los conflictos bélicos entre este grupo indígena y los iroquies mohawks, provocó que a los misioneros se les considerara enemigos. El padre Carlos fue hecho prisionero en la aldea de Etarita el 7 de diciembre de 1636, fue torturado y cruelmente sacrificado. El grupo de evangelizadores jesuitas, conocido como «Mártires de América del Norte», fue canonizado por Pío XI (1922-1939) en 1930. Su memoria grupal se conmemora el 19 de octubre, los mártires fueron los sacerdotes Jean de Brébeuf, Isaac Jogues, Daniel Antonio, Lalemant Gabriel, Charles Garnier y Chabanel Noel y los hermanos legos Lalande Juan y René Goupil.
Otros santos: María Josefa Roselló, virgen fundadora; Fara de Meaux, abadesa.