LUNES 8
Solemnidad de la Anunciación del Señor (del día 25 de marzo)
Blanco MR, p. 724 (711) / Lecc. I, p. l007
Otros Santos: Agabo de Cesarea, profeta. Beatos: Beato: Agustín Jeong Yak-jong, Padre de familia, catequista y mártir. Julia Billiart, virgen fundadora.
BEATO AGUSTÍN JEONG YAK-JONG, del latín, «perteneciente a Augusto» (1760-1801). Padre de familia, catequista y mártir. Originario de Gwangju, Gyeonggi-do, Corea del Sur. Su hermano mayor se convirtió al cristianismo y comunicó a Agustín los valores y enseñanzas de Jesús. Después de ser bautizado, Agustín se propuso difundir la Buena Nueva entre su familia, de forma tal que su esposa e hijos se convirtieron. Viajó a Bunwon-ri, villa donde continuó su labor evangelizadora. En 1794 conoció y se unió al grupo de discípulos del padre coreano, hoy beato mártir, Jacobo Zhou Wenmo (31 de mayo). En su afán de que más compatriotas se adhirieran al catolicismo escribió un Catecismo en su idioma (Jugyo-yoji). Fue presidente de una asociación de cristianos en la ciudad de Myeongdohoe, ahí catequizó a cientos de personas. En 1800 se inició la persecución en contra de los creyentes por lo que junto con su familia se trasladó a Seúl. Al año siguiente la lucha contra la cristiandad se intensificó y Agustín fue detenido y sus textos prohibidos. En cautiverio, para que delatara a cristianos, sufrió torturas e interrogatorios, pero ninguno de ellos tuvo éxito. Su vía crucis se prolongó por quince días, al término de los cuales se le condujo a la Pequeña Puerta Occidental de Seúl donde antes de ser decapitado exclamó: «Mejor morir mirando hacia el Cielo, que vivir mirando a la tierra». Fue beatificado por el Papa Francisco, el 16 de agosto de 2014.
LA ANUNCIACIÓN DEL SEÑOR, del latín eclesiástico annuntiatio «acción y efecto de anunciar, notificar» (siglo I, a. C.). María, joven virgen de Nazaret, al escuchar el anuncio del arcángel Gabriel acerca de que sería la madre del Hijo de Dios, contestó: «Yo soy la servidora del Señor, que se cumpla en mí lo que has dicho». La Iglesia ha otorgado el término Anunciación a este hecho que se narra en el Evangelio de Lucas (1,26-38). María es la «llena de gracia», palabras del citado anuncio evangélico y significan que es «la amada y favorecida», de ella nace el Salvador del mundo, tal como nace del Padre. Jesús no será hijo solamente por la carne, sino hijo de su alma y de su fe, por ser María «la que creyó» (Lc 1,45) y en la que Dios «hizo cosas grandes» (Lc 1,49).