BEATA MARÍA DEL DIVINO CORAZÓN DE JESÚS DROSTE ZU VISCHERING, del hebreo, Miryam, cuyo significado, según diversos Padres de la Iglesia, es «señora», «soberana» (1863-1899). Religiosa de la Congregación de las Hermanas de la Caridad del Buen Pastor. María Ana Droste Zu Vischering nació en Münster (Alemania), en el seno de noble familia. En 1882 decidió dedicarse al servicio de Dios. Ingresó en la Congregación de las Hermanas de la Caridad del Buen Pastor y tomó el hábito siete años después, adoptando el nombre de sor María del Sagrado Corazón. Por sus virtudes fue nombrada Superiora de la casa de Oporto, Portugal, en 1894. Su vida religiosa se caracterizó por su ascetismo, su devoción y amor al Sagrado Corazón de Jesús (cuyo culto difundió), el apego a la Regla de su Congregación y su servicio al prójimo. Poco después de su arribo a la ciudad lusitana vivió experiencias místicas extraordinarias. Su salud se vio afectada por la intensa labor; asimismo, le inició un padecimiento en la columna vertebral que le causó intensos dolores físicos y, poco a poco, le paralizó el cuerpo. La invalidez no impidió que continuara asesorando a sus religiosas, en camilla solicitaba le llevaran a conversar con sus hijas espirituales, a quienes escuchaba y daba consejos. Para difundir el culto del Sagrado Corazón solicitó al Papa León XIII que consagrara el mundo al Corazón de Jesús. El Papa, viendo lo apropiado de la solicitud, publicó la encíclica Annum Sacrum en 1899. Falleció en la Casa Generalicia. Fue beatificada en 1975 por el Papa Paulo VI.
Otros santos: Medardo de Noyon, obispo; María Teresa Chiramel, laica fundadora.