Tiempo de Adviento, jueves de la II Semana o SAN DÁMASO I, Papa
Morado / Blanco. MR pp. 849 y 894 [885 y 933] / Lecc. I p. 380
Fue Papa de 366 a 384. Es célebre por su fervor en promover el culto a los mártires de Roma. Restauró los antiguos cementerios, consignó en las inscripciones los recuerdos de las grandes persecuciones, con lo cual impulsó definitivamente el culto de esos santos. Además, por petición del Papa Dámaso, san Jerónimo tradujo la Biblia al latín.
Santoral Reflexión del Evangelio Misal Kids — Guía ilustradaANTÍFONA DE ENTRADA
El Señor lo eligió sumo sacerdote, le abrió sus tesoros y derramó sobre él toda clase de bendiciones.
Ir al Rito inicialORACIÓN COLECTA
Concédenos, Señor, celebrar siempre los méritos de tus mártires a ejemplo del Papa san Dámaso, que tanto los amó y veneró. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
PRIMERA LECTURA
[Yo soy tu redentor, el Dios de Israel.]
Del libro del Profeta Isaías 41, 13-20
“Yo, el Señor, te tengo asido por la diestra y yo mismo soy el que te ayuda. No temas, gusanito de Jacob, descendiente de Israel, que soy yo, dice el Señor, el que te ayuda; tu redentor es el Dios de Israel. Mira: te he convertido en rastrillo nuevo de dientes dobles, triturarás y pulverizarás los montes, convertirás en paja menuda las colinas. Las aventarás y se irán con el viento y el torbellino las dispersará. Tú, en cambio, te regocijarás en el Señor, te gloriarás en el Dios de Israel.
Los miserables y los pobres buscan agua, pero es en vano; tienen la lengua reseca por la sed. Pero yo, el Señor, les daré una respuesta; yo, el Dios de Israel, no los abandonaré. Haré que broten ríos en las cumbres áridas y fuentes en medio de los valles; transformaré el desierto en estanque y el yermo, en manantiales.
Pondré en el desierto cedros, acacias, mirtos y olivos; plantaré juncos en la estepa, cipreses, oyameles y olmos; para que todos vean y conozcan, adviertan y entiendan de una vez por todas, que es la mano del Señor la que hace esto, que es el Señor de Israel quien lo crea”.
Palabra de Dios. Te alabamos Señor.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 144
R. Bueno es el Señor para con todos.
Dios y rey mío, yo te alabaré, bendeciré tu nombre siempre y para siempre. Bueno es el Señor para con todos y su amor se extiende a todas sus creaturas.
R. Bueno es el Señor para con todos.
Que te alaben, Señor, todas tus obras y que todos tus fieles te bendigan. Que proclamen la gloria de tu reino y den a conocer tus maravillas.
R. Bueno es el Señor para con todos.
Que muestren a los hombres tus proezas, el esplendor y la gloria de tu reino. Tu reino, Señor, es para siempre y tu imperio, por todas las generaciones.
R. Bueno es el Señor para con todos.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO (Cfr. Is 45, 8)
R. Aleluya, aleluya.
Dejen, cielos, caer su rocío que las nubes lluevan al Justo; que la tierra se abra y haga germinar al Salvador.
R. Aleluya.
EVANGELIO
[No ha habido ninguno más grande que Juan el Bautista.]
Del santo Evangelio según san Mateo 11, 11-15
R. Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús dijo a la gente: “Yo les aseguro que no ha surgido entre los hijos de una mujer ninguno más grande que Juan el Bautista. Sin embargo, el más pequeño en el Reino de los cielos, es todavía más grande que él.
Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el Reino de los cielos exige esfuerzo, y los esforzados lo conquistarán. Porque todos los profetas y la ley profetizaron, hasta Juan; y si quieren creerlo, él es Elías, el que habría de venir. El que tenga oídos que oiga”.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.12
REFLEXIÓN: Al repatriar a los israelitas desde el exilio, Dios obró maravillas en favor de su pueblo, transformando «el desierto en estanque y el yermo en manantiales» (Is 41, 18). También del «desierto» 3se alzó la voz de Juan, el precursor del Mesías. Por eso su figura va cobrado creciente relieve y cent4ralidad en el paisaje litúrgico del adviento. Es la “etapa del precursor”, a quien seguirá, de forma progresiva y luminosa, otra de las figuras clave de este tiempo de gracia: el profeta Isaías. Ambos, por cierto, encarnan la manera de aguardar ejemplarmente, como María, al Mesías prometido.
Ir a la presentación de las ofrendasORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Recibe, Señor, este sacrificio que, para tu gloria, tu pueblo ofrece en honor de san Dámaso, y concédenos alcanzar la eterna salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Ir a la Plegaria EucarísticaANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. Jn 10, 11)
El buen Pastor da la vida por sus ovejas.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, Dios nuestro, los sacramentos que hemos recibido fortalezcan en nosotros el fuego de la caridad que encendió con ímpetu a san Dámaso y lo llevó a entregarse siempre por tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.